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Brownie de Pu Erh.

Hay recetas que logran combinar culturas muy distantes entre sí y crear simbiosis gastronómicas de lo más apetecibles. En este caso, hablamos de los brownies de Pu Erh, una hazaña culinaria que concentra la exquisitez de un dulce estadounidense, crujiente y jugoso, con los misteriosos matices aromáticos de un té oriental cargado de historia y misticismo. El primero, surgió de la casualidad, cuando el cocinero olvidó añadir levadura a su bizcocho allá por el siglo XIX; el segundo, que nada tiene que ver con el azar, procede de un tipo de árbol que se cultiva en la región de Yunnan desde hace milenios, precisamente, por sus importantes beneficios físicos y espirituales.

 

Y de esta afortunada combinación de suerte y conocimiento, surge una sencilla receta capaz de estimular los paladares más golosos y los gustos más exóticos. Una propuesta que, además, está llena de sorpresas como la incorporación de una pizca de espinacas bañada por chispas de chocolate y crema dulce. Sin duda, un postre irresistible que no va a dejarte indiferente.
Si te atreves, toma nota…

 

Ingredientes (para 12 uds).
Para el puré: 6 bolsitas de té Pu-Erh, 1 taza de agua caliente, 1 taza de espinaca picada en pedazos (debe estar totalmente seca),
Ingredientes secos: ¾ de taza de harina todo uso, 6 cucharadas de cacao natural en polvo, ¼ de taza de cacao amargo en polvo, ½ cucharadita de polvo para hornear, ¼ cucharadita de sal.
Ingredientes húmedos: 2 huevos, ½ taza de azúcar, 1 cucharada de extracto de vainilla, 6 cucharadas de aceite de canola (o cualquier aceite vegetal),
Para la crema pastelera: 3 cucharadas de crema espesa, 2 bolsitas de té Pu-Erh, 1/3 de taza de chispas de chocolate amargo o semi dulces

Preparación:
▪ En un tazón mediano, colocar las 6 bolsas de té y verter sobre ellas la taza de agua caliente. Remover y asegurarse de exprimir todo el té presionando con una cucharita.
▪ Precalentar el horno a 180ºC.
▪ Mezclar todos los ingredientes secos y dejar aparte.
▪ Triturar la espinaca durante un minuto, añadirle un poco del té hasta que se forme un puré.
▪ Mezclar todos los ingredientes húmedos, agregar el puré de espinacas y agregar los ingredientes secos.
▪ Batir muy bien la mezcla hasta que quede homogénea, verterla en el molde previamente engrasado y hornear durante 20 minutos. Dejar que se enfríe a temperatura ambiente
▪ Calentar en el microondas 3 cucharadas de crema espesa por, aproximadamente, 15 segundos. ▪ Retirar y remojar en ella 2 bolsitas de té  por unos minutos. Retirar las bolsitas.
▪ Agregar a la crema las chispas de chocolate, dejar que el calor derrita las chispas y batir hasta crear la crema pastelera.
▪ Verter la crema sobre los brownies y añadir chispas de chocolate decorativas al gusto., 

Si bien su elaboración no incluye las nueces y chocolate, ingredientes característicos de la receta clásica, estas pequeñas y esponjosas porciones derrochan sabor, textura y esponjosidad. Y, por supuesto, las pinceladas aromáticas (y saludables) de uno de los grandes tés de referencia: el Pu Erh. Encuéntralo aquí y elige el toque que más te apetezca.

Somos Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años. Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad. Y crear un mundo de té para todos.

Nota: la imagen no  pretende reflejar el aspecto final de la receta.

Fuente:  teterum, punto de té, gastronomiaycia

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Pannacotta de té blanco.

Los amantes de las fresas con nata y, sobre todo, quienes están dispuestos a probar nuevos enfoques gastronómicos, están de enhorabuena con esta receta. La combinación de sabores que propone es muy similar a la fusión cítrica de las fresas y el dulzor de la nata pero con una textura novedosa, aromas sutiles  y claros matices a la italiana. Hablamos de la pannacotta de té blanco, un ejemplo de cómo ciertos postres clásicos pueden reinventarse para seguir deleitando los paladares más exigentes.

La panna cotta, literalmente nata cocida, es todo un clásico de la repostería italiana. El té blanco, por su parte, es una de las infusiones chinas más conocidas. Y las fresas, cuyo descubrimiento se atribuye a los romanos de la zona de los Alpes, es siempre un acompañamiento acertado. En definitiva, tres influencias culinarias de distintas partes del mundo que convergen en este delicioso y sencillo postre. Ideal para cualquier época del año y momento del día…

Toma nota…

Ingredientes .

250 ml de nata, 250 ml de leche entera, 4 hojas de gelatina, 2 sobres de té blanco, 100 gr de azúcar.

Preparación:
▪ Colocar las hojas de gelatina en agua fría.
▪ Calentar la leche hasta que hierva e infusionar con los dos sobres de té blanco fuera del fuego durante al menos 10 minutos.
▪ Cuando se ha conseguido la infusión, devolverla al fuego y añadir la nata y azúcar hasta que logre disolverse.
▪ Retirar del fuego y agregar las hojas de gelatina escurridas del agua. Batir con unas varillas para que no quede represado ningún grumo.
▪  Repartir la mezcla en diferentes vasitos y esperar a que pierda calor antes de llevar a la nevera (hay que esperar a que cuaje al menos durante 4 horas).
▪  Cortar unas fresas y añadir como decoración.
▪ Servir y disfrutar.

Su elaboración es sencilla y también lo es su tejido aromático y connotación sensorial. De hecho, cada bocado resulta delicado, cremoso, suave y ligeramente estimulante gracias al toque tropical que brindan las fresas. En definitiva, una fusión de sabores que aúna dos continentes y que puedes personalizar con cualquier tipo de té blanco.  Descubre aquí toda la gama y elige el que más te apetezca.

Somos Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años. Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad. Y crear un mundo de té para todos.

Nota: la imagen no  pretende reflejar el aspecto final de la receta.
Fuente:  teamarket.

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Natillas con té verde.

Si existe un postre lácteo extendido en nuestra gastronomía es la crema elaborada a base de leche, yemas de huevo, azúcar y aromas como la vainilla y que llamamos natillas. Y si bien su origen es desconocido, parece que proceden de los conventos europeos donde, precisamente por su sencillez, se convirtieron en un plato idóneo para cualquier momento del día. Una simplicidad que ha conquistado los paladares desde entonces y que combina, a la perfección,  con la frescura del té verde.

Se trata de un dulce de lo más saludable y con un sabor sorprendente. Por un lado, el té verde aporta toda la energía positiva y digestibilidad necesaria para un postre y, por otro, la crema láctea proporciona unos matices aromáticos y acaramelados que convierten esta receta en una opción ligera, original y muy sana. Eso sí, para un resultado perfecto lo recomendable es utilizar siempre ingredientes de calidad, incluidas las hojas de té que deben ser de color brillante y visualmente ricas.

Así es cómo se preparan las natillas de té verde:

Ingredientes.
12 gr de té verde, 750 ml de crema de leche, 250 ml de leche entera, 140 gr de azúcar moreno, 1 cucharada de vainilla y 14 yemas de huevo.

Preparación:

Calentar en un cazo la leche y crema de leche (si se desea puede ser desnatada) sin llegar a hervir.
Añadir el azúcar moreno para que se vaya diluyendo en la leche.
Agregar el té verde a la mezcla y remover bien hasta que los ingredientes estén perfectamente integrados.
Asegurarse de que la crema no está excesivamente caliente antes de poner las yemas de huevo una a una (no deben cuajar del todo).
Dejar reposar.
Colocar las natillas en un molde y cocinarlas en el horno a 120ºC al baño maría. Se pueden cubrir con papel de aluminio para que no se quemen.
Una vez cuajadas se retiran y se sirven. Para intensificar el sabor se puede poner algo de azúcar por encima y quemarlo.

Como resultado disfrutarás de un postre de lo más tradicional y sencillo pero con un toque moderno,  saludable y estimulante. Y con la escala de aromas que elijas según el té verde que utilices. Descubre todas las opciones en nuestra amplia selección de tés. E inventa tus propias natillas.

Somos Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años. Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad.
Y crear un mundo de té para todos.

Nota: la imagen no  pretende reflejar el aspecto final de la receta.

Fuente:  ok diario, pompadour.

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Pollo al Rooibos.

Parece ser, según los datos científicos de los que se dispone, que los pollos comenzaron a ser domesticados hace unos 5.000 años en una jungla de la India. Y, probablemente desde entonces (o incluso antes) el hombre ya consumía su carne. Hoy en día, sigue siendo considerado un plato sencillo y nutritivo que admite muy diversos tipos de cocción y acompañamientos y que constituye todo un acierto y placer en cualquier dieta que se precie.

Una de las formas de potenciar el valor nutricional de su carne es buscando combinaciones igualmente beneficiosas para la salud. Y ciertas infusiones podrían ser la clave. La propuesta de hoy, pollo al Rooibos, nos permite explorar el intenso, suave y firme sabor de un excelente producto cárnico con el gusto aromático y dulzón de una de las infusiones sudafricanas más conocidas. En otras palabras, un explosivo cóctel de proteínas, lípidos, vitaminas y minerales, ácidos y antioxidantes que van a conquistar tu paladar.

Así es cómo puedes darle un aire muy diferente a tus muslos de pollo…

Ingredientes.

12 muslos de pollo deshuesados, 100 ml de miel, 20 ml de zumo de limón, 10 ml de salsa de soya, 5 gr de chile seco, 10 gr de té rooibos, 5 gr de ralladura de limón.

Preparación:
Cortar los muslos de pollo en trozos pequeños y atravesar cada pieza con un palito de brocheta.
En un bol, mezclar la miel, el zumo de limón, la salsa de soya, el chile, el té rooibos y la ralladura de limón.
Verter la mezcla o adobo sobre el pollo, colocar en la nevera y dejar que macere durante un par de horas.
Preparar la parrilla,  barbacoa o sartén y, cuando las brasas estén listas, cocinar las brochetas en la plancha por los dos lados hasta que se doren.
Servir con un poco de zumo de limón.

En definitiva,una fórmula rápida y diferente para transformar un bocado clásico en todo un descubrimiento. Elige tu variedad de Rooibos en nuestra selección de tés e inventa tu propia receta incorporando el aroma que más te inspire.

Somos Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años. Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad.
Y crear un mundo de té para todos.

Nota: la imagen no  pretende reflejar el aspecto final de la receta.

Fuente:  teterum, cafetearte, pinterest

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Muffins de matcha.

Muy verde, muy de moda y altamente beneficioso. El té matcha es especialmente conocido por sus poderosas propiedades antioxidantes a las que se considera capaces de prevenir trastornos de la piel y de contribuir a mantenerla joven y bella. Aunque también se le atribuye la habilidad de influir en la termogénesis del cuerpo para incrementar la quema de calorías durante el ejercicio y la virtud de aumentar los niveles de concentración. Todo un despliegue de bondades que convierten esta infusión en una elección extraordinaria.

Sin embargo, por su intensidad y ligero sabor a hierba fresca y espinaca no resulta apto para paladares acostumbrados a aromas más tradicionales. Eso si se consume en forma de té pero lo cierto es que es posible aprovechar todas sus cualidades si se disfruta de otras maneras. Y una forma sencilla, sabrosa y original es en formato muffin, una de las recetas  de origen norteamericano más conocidas. Eso sí, no hay que confundirlos con las magdalenas ya que estas últimas no tienen sabores, no se adornan y siempre son dulces. 

Así de fácil se puede empezar, continuar o terminar el día con un dulce tan apetecible como saludable: los muffins de té matcha. ¡Una delicia cargada de energía!

Ingredientes (para 12 uds).
100 gr de copos de avena, 200 gr de harina, 2 c. de levadura en polvo, 1 c. de bicarbonato sódico, 1 C. de polvo de matcha, ¼ c. de sal marina, 85 gr de azúcar moreno claro, 4 plátanos maduros grandes, 1 huevo grande batido, 60 gr de mantequilla fundida (o aceite de oliva suave), 85 gr de nueces o nueces pacanas troceadas.

Preparación:

Precalentar el horno a 180º C.
Colocar en una bandeja cápsulas de papel para hornear dividido en raciones.
Mezclar en un recipiente grande la avena, harina, levadura, bicarbonato, matcha, sal y azúcar. Remover y hacer un hueco en el centro de la masa formada.
Aplastar los plátanos con tenedor en un cuenco y añadirlos a la mezcla
Agregar después (y removiendo) el huevo batido y la mantequilla o aceite.
Por último, incorporar las nueces y mezclar cuidadosamente para que la masa no quede excesivamente espesa o seca. Si ocurre basta con añadir algo de zumo de naranja o leche para aligerarla.
Finalmente se rellenan las cápsulas de papel con la pasta resultante creando las distintas unidades de muffin y se hornean durante 20/25 minutos. Para verificar que están en su punto se introduce un palillo hasta comprobar que sale limpio.
Se sirven al gusto  templados o fríos.

Un postre sencillo, sabroso, de textura compacta y con una estética que no dejará indiferente a nadie. Y, por supuesto, con un ingrediente de lo más exótico que relaja, desintoxica, embellece y levanta el ánimo. Encuéntralo aquí y disfrútalo como quieras.

Somos Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años. Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad. Y crear un mundo de té para todos.

Nota: la imagen no  pretende reflejar el aspecto final de la receta.

Fuente:  objetivobienestar.

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Tortas de té negro y canela.

La inspiración de Obelias, el primer pastel griego; la tradición arábiga que empezó a incorporar frutos secos a los dulces; la influencia aromática de Sri Lanka que nos trajo la canela y el tono ahumado del té negro son las claves para crear una delicia tan exótica como suave y sabrosa. Una apuesta de repostería sencilla que acompaña cualquier momento del día y cualquier estación del año.

Nos referimos a las tortas de té negro con canela que ponen de relieve cómo una combinación adecuada de matices culinarios puede ofrecer resultados simples y perfectos. Además de beneficiosos para la salud. No hay que olvidar que esta infusión es todo un dechado de virtudes ya que contribuye a disminuir el nivel de colesterol en sangre, protege el sistema inmunitario, previene las enfermedades bucales, reduce los niveles de azúcar, controla la presión sanguínea, activa la mente, mejora la concentración y favorece la memoria. Eso sin contar la alta digestibilidad y el poderoso efecto antiedad de la canela.

Para los amantes de las sensaciones naturales y delicadas, caprichosas y atrevidas, estas galletas constituyen un “must” del recetario. Y su elaboración no es demasiado exigente, basta un poquito de paciencia. ¿La tienes?

Ingredientes.

2 bolsas de Té de cualquier té negro, 6 cucharadas de leche caliente, / 2 ¼ tazas de harina de todo uso, 1/2 cucharadita bicarbonato, 1/2 cucharadita sal, una pizca de nuez moscada,/ 1/2 tazas de mantequilla sin sal, ¾ taza de azúcar, 1/2 taza con 2 cucharadas de azúcar morena, / 1 huevo, ½ cucharadita de esencia de vainilla,/ ½  taza de azúcar glass, una cucharadita de canela.

Preparación:

Se precalienta el horno a 400°F.
➡ Calentar las 6 cucharadas de leche y poner una bolsa de té negro  en la leche durante al menos 15 minutos. Mientras se prepara la infusión, moler la otra bolsita de té  finamente y dejar a parte,
➡ En un tazón mediano, mezclar harina, bicarbonato, el té molido, sal y nuez moscada. Hacer a un lado.
➡ En la batidora eléctrica, cremar la mantequilla con el azúcar hasta que esté suave.
➡ Agregar el huevo, vainilla y la leche, mezclando hasta que esté combinado, limpiando los lados del tazón para asegurarnos que todo esté bien incorporado.
➡  Hacer bolas con la masa con la mano o con un cucharón para servir helado y colocarlas sobre la bandeja preparada.
➡  Colocar la bandeja en el horno de 11 a 12 minutos, o hasta que las galletas estén doradas de los lados.
➡  Sacar las galletas del horno y dejar que se enfríen durante de 10 minutos, luego pasarlas a una rejilla para que se enfríen completamente.
➡  A parte, en un tazón, mezclar el azúcar glass con la canela y cubrir  las bolas con la mezcla.

Si no sabes qué especie de té negro agregar, siempre puedes probar con cualquiera de las opciones que encontrarás en nuestra amplia selección de tés. Y empieza a inventar tus propias tortas.

Somos Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años. Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad.

Y crear un mundo de té paa todos.

Nota: la imagen no  pretende reflejar el aspecto final de la receta.

Fuente:  ok diario, pompadour.

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Bizcocho de Pu Ehr.

Es cierto que su sabor es algo más intenso que el té verde o el té blanco y que su textura, en cierto sentido, terrosa no se adapta tan fácilmente a cualquier paladar. Sin embargo, el té rojo Pu-Erh es una de las bebidas más saludables que existen. Gracias a la doble fermentación al que es sometido su carga de antioxidantes también es potente por lo que resulta un gran aliado para depurar, desintoxicar y  frenar el envejecimiento. Por algo, en la medicina tradicional china, era considerado un lujo reservado únicamente a los emperadores…

El Pu Erh es quizá uno de los tés que más se han popularizado en los últimos tiempos. Y la razón no es otra que el fuerte valor nutricional que brinda así como una serie de propiedades beneficiosas para la salud por las que los expertos, coleccionistas y reconocidos bebedores de té están dispuestos a pagar elevadas sumas de dinero. Su tratamiento es todo un ritual y sigue, aún hoy en día, las tradiciones milenarias que le confieren un sabor y aroma distintivos.

El proceso de fermentación de este tipo de té es lento y largo, tanto que puede llegar a durar desde un mínimo de 2 años hasta 60 años. Y es que mejora y mucho con el paso del tiempo. De hecho, en ciertas subastas chinas se han llegado a pagar cifras desorbitadas (casi 700€ por gramo) por un pu-erh añejo. Por su sabor, sí, pero también porque las propiedades saludables que se le atribuyen se potencian a través de los años. Así contribuye a reforzar el sistema inmunológico, a prevenir enfermedades respiratorias y cardíacas, a depurar el organismo, a reducir el colesterol…

Y todas estas cualidades pueden tomar la forma de un atractivo postre, por aquello de que picar entre horas sea una costumbre cuanto más saludable mejor. Es el caso de este bizcocho de té rojo Pu Erh, perfecto para disfrutar a cualquier hora del día y que combina, perfectamente, con cualquier infusión o té que te apetezca.

Ingredientes:
2 bolsas de té rojo, 180 g de leche, 160 g de azúcar, 250 g de harina, 160 g de aceite de girasol, 3 huevos, 1 sobre de levadura.

Preparación:
Se prepara la infusión del té en la leche y se calienta en el microondas hasta que llegue a hervir. Después se deja reposar hasta que alcance una temperatura media.

Se baten los huevos con el azúcar hasta que adquiera un tono blanquecino.
Se añaden poco a poco los demás ingredientes sin dejar de batir dejando para el final la infusión de té.
Se engrasa y enharina un molde para verter la mezcla y se introduce en el horno previamente precalentado a 180º por 30/35 minutos.

Sencillo, esponjoso y exquisito, este bizcocho está para untar. Y si quieres añadir algún aroma de mayor intensidad como vainilla, limón, caramelo, dulce de leche, canela o incluso chocolate, prueba con nuestra selección de té rojo Pu Erh.

Somos Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años. Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad. Y crear un mundo de té para todos.

Nota: la imagen no  pretende reflejar el aspecto final de la receta.

Fuente: directoalpaladar

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Helado de té negro.

Fue un invento chino que surgió hace 4.000 años y cuyos principales ingredientes eran arroz, especias, hielo compactado, leche y crema suave. Su consumo estaba reservado para las clases más privilegiadas, cosa que poco tiene que ver con la realidad actual. Hay quien dice que los Califas de Bagdad se dedicaban a mezclar nieve con zumos de frutas y no fue hasta el siglo XII cuando Marco Polo lo introdujo en Europa…Hablamos del helado, un bocado fresco y muy estival que puedes preparar en casa fácilmente. 

El té negro, por su parte, también parece ser de origen oriental. De hecho, según cuenta la leyenda nació por casualidad. Sucedió cuando un barco chino, que transportaba té verde hacia occidente, descubrió que toda su carga había sufrido un inesperado proceso de fermentación durante el viaje. Realizaron vanos intentos por salvarlo pero se dieron cuenta de que no había nada que hacer sino apreciar el nuevo té que habían creado.

Ambas creaciones pueden unirse en una sola receta y hacer de este verano la ocasión perfecta para disfrutar de un postre delicioso y de lo más sano. La combinación perfecta entre la texturadel helado y las propiedades especialmente beneficiosas del té negro. Una infusión conocida por su efecto estimulante y antioxidante así como por su capacidad para proteger la microbiota intestinal y al organismo de afecciones como la osteoporosis o el sobrepeso. Es el helado de té negro, la alternativa que superará cualquier expectativa y hará las delicias de los paladares más golosos y exigentes.

Ingredientes:
400 ml de leche, 4 cucharadas de té negro, 3 yemas de huevo, 4 cucharadas de miel, 150 ml de nata para montar.

Preparación:
Se hierve la leche en una cazuela junto al té negro elegido y se deja en reposo durante 5 minutos.
En un cuenco, se baten las yemas con la miel y se añade la mitad de la leche. Se cocina la mezcla al baño maría removiendo hasta lograr una textura espesa. Después se va añadiendo, poco a poco, el resto de la leche sin dejar de remover.
Se vierte el resultado en un molde grande y se deja en el congelador. A las dos horas se retira para remover la crema que ha resultado y se vuelve a introducir en la cámara.  A partir de ese momento, se repite el proceso 3 veces cada hora durante, al menos, 3 horas más.
Finalmente, se puede proceder a servir el helado acompañado con fresas en rodaja u otras frutas al gusto.

El procedimiento, como se observa es sencillo aunque algo minucioso para obtener una masa cremosa y uniforme. No obstante, vale la pena el pequeño esfuerzo si se desea disfrutar de un postre tan apetecible como saludable. ¿No sabes qué variedad de té negro añadir a la receta? Siempre puedes ir probando cualquiera de las opciones de nuestra selección

¡Y ya tienes helado para todo el año!

Somos Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años.
Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad. Y crear un mundo de té para todos.

Nota: La imagen no pretende reflejar el resultado de la receta.

Fuente: semperta

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Galletas de Rooibos.

Los africanos lo conocen por “arbusto rojo” y lo utilizan desde el siglo XVII como remedio para tratar los cólicos, en particular para los niños, y para proteger el estómago y los intestinos. Una infusión, Rooibos, a la que se le atribuyen múltiples propiedades beneficiosas ya sea para regular el peso, proteger el sistema inmunitario y nervioso, prevenir la anemia mejorando el nivel de hierro en sangre o  incluso para reducir el envejecimiento celular. Una fuente poderosa de salud que también posee un sabor muy peculiar.

Se trata de una infusión que va ganando adeptos en la sociedad occidental no sólo por sus innegables efectos curativos y alto contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes sino porque carece de teína y resulta culinariamente muy versátil. De hecho, se utiliza a menudo para condimentar carnes o para potenciar el sabor de salsas y mermeladas. En definitiva, se trata de un recurso gastronómico a base de hierbas de lo más completo.

En esta ocasión se ha convertido en el protagonista de una receta fácil y sabrosa que hará las delicias de cualquier comensal con un paladar simpatizante de los postres. Son las galletas de Rooibos y uvas pasas que combina el agradable aroma de esta infusión con la crujiente textura de unas pastas y el delicado pero intenso sabor de la fruta seca. Te lo contamos paso a paso…

Ingredientes:
1 taza de agua, 1 cucharada de té rooibos, 2 cucharadas de levadura seca, 2 cucharadas de miel, 2 cucharadas de mantequilla, 1 cucharadita de sal, 2 tazas de harina, ½ taza de pasas de uva.

Preparación:
Se precalienta el horno a 200º.
Se prepara un té rooibos cargado y, una vez que ha reposado 5 minutos, se le agrega la levadura, la miel y la mantequilla derretida. Hay que mezclar bien y esperar unos 10 minutos hasta que la levadura esté espumosa.
En otro recipiente se coloca una pizca de rooibos, la sal, las 2 tazas de harina y las pasas y, por último, se vierten la mezcla de levadura espumosa y la harina restante. Se revuelve suavemente hasta que la masa deje de adherirse a las paredes del recipiente.
Se coloca la masa sobre una superficie enharinada y se amasa hasta que quede maleable. Una vez que ha duplicado su tamaño (en reposo), se pinta con un poco de aceite.
Nuevamente se coloca la masa sobre una superficie enharinada y se forman cilindros con ella de unos 2 centímetros de espesor.
Finalmente se hornean las galletas a 300 grados centígrados durante 25 minutos para que alcancen un aspecto dorado.

Listas para disfrutar solas o acompañadas, por qué no, de un buen té. Descubre nuestra selección y a ver si eres capaz de decidirte…

Somos Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años. Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad. Y crear un mundo de té para todos.

Nota: la imagen no  pretende reflejar el aspecto final de la receta.

Fuente: innatia

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Rollos de Oolong.

Al té Oolong o té azul se le atribuyen una multiplicidad de efectos beneficiosos para la salud. Desde un fuerte poder antioxidante (y, por tanto, rejuvenecedor) y potencial reductor de la grasa corporal hasta su capacidad para reducir el azúcar en sangre y la presión arterial o prevenir enfermedades como el cáncer. En otras palabras, es un aliado para el organismo. Pero no es azul.

Procede de la Camellia sinensis aunque es sometido a un proceso que se encuentra entre el té verde y el té negro, es decir, su concentración de catequinas contra la oxidación del organismo es menor que en el primero pero también lo es su nivel de teína, tan elevado en el segundo. No obstante, el grado de oxidación puede ser muy distinto surgiendo así variedades muy diversas con colores que van desde el amarillo al verde. O con aromas florales más cercanos al té verde o sabor a nueces y madera más próximo al té negro.

Una especie de té que ofrece, sin duda alguna, variedad pero muy lejana del color azul (a menos que se añadan otras flores como las hojas de campanita). Sin embargo, si recibe este nombre es porque, en su origen, surgió la necesidad de distinguirlo del té verde común. Pero además, se añade una dinámica lingüística ya que su denominación en chino (cuando el nivel de oxidación es mayor) es wolong o dragón negro y que, en su traducción al inglés, quedó como Oolong.

Independientemente del color, siempre es un placer consumir este tipo de té. Que, por cierto, queda perfecto en recetas como esta: rollos de Oolong (4 raciones).
▶ Ingredientes: 100 gramos de harina para todo uso, 40 mililitros de té oolong, 2/3 cucharadas de hojas de té, 25 mililitros de agua fría.
Para el relleno: 100 gramos de carne de cerdo molido, 5 gramos de aceite de sésamo, 1 gramo de sal, 1/2 cucharada de salsa de soja, 1 cucharada de agua.

▶ Preparación:
Se prepara una taza de té Oolong con 5 gramos de hojas de té y se reservan, para un uso posterior, 40 ml de de té con 2/3 de cucharadas de hojas de té
Se cortan las hojas de té muy finas, se mezclan con los ingredientes para el relleno y se cubren y guardan en la nevera.
Se agregan 100 gr de harina en un tazón y se vierte el té Oolong hervido (calentado en microondas si está frío). Una vez mezclado se agregan 25 ml de agua fría 2-3 veces hasta obtener un sabor y una textura suaves en la masa.
Se cubre con un envoltorio de plástico para que repose durante 30 minutos. A continuación se corta la masa en 10 y, en cada porción, se añade una cucharada de relleno antes de enrollarlo como un lápiz. Se deja reposar media hora y se procede a dorar los rollitos por ambos lados en una sartén a fuego medio.

No hay duda de que esta es una receta muy enrollada. ¡Y sabrosa!

Tea Mundi, apasionados del té en todas sus variedades y especies desde hace más de 30 años. Nuestro viaje nació de la curiosidad pero terminó por enamorarse de este universo, tan rico como inexplorado. Así, toda nuestra oferta responde a un exigente, continuo e interminable proceso de aprendizaje con el objetivo de acercar, expandir y profundizar el consumo consciente de un producto natural, saludable y de calidad. Y crear un mundo de té para todos.